Por qué no confiar en los demás...
2. Casi toda mi vida he sido muy penoso y dependiente, tal vez eso se ha incrementado en estos años, pero creo que tengo una razón justa, aunque no tan válida: era un niño. Era un niño como cualquier otro, que es él mismo, y va por la vida riendo, jugando, llorando y deslumbrándose por las cosas. Yo recuerdo que muchas cosas en mi infancia me llamaban mucho la atención, y si como la mayoría era algo que me daba pena decirlo, lo manifestaba como un niño cualquiera lo hubiera hecho. Lo hice con cuidado, y a veces a escondidas, muchas veces a escondidas. Podía ser cualquier cosa: desde querer comer unas galletas ricas, a hiperventilarme por un juguete de un almacén o un centro comercial. Yo adoraba eso, claro, eran cosas mías, manifestaciones de mi yo y mi ser. Respirando. Sintiendo como que estaba viviendo. Y momentáneamente feliz, claro. Eso también. En ese tiempo la felicidad parecía infinita, parecía un estado casi tan largo y dominante como la tristeza o el enojo, todas muy presentes en la vida de un niño, y reprimidas o dominadas por los adultos. Yo me enojaba mucho, pero lo interesante es que creo que me gustaba. Sí, es "raro", pero ¿a quién no le ha gustado enojarse una vez en sus vidas? Es como liberar el alma, sacarse los pelos y vociferar en éxtasis como el rey de la jungla, claro que con todas esa consecuencias negativas y que no es la manera de proceder de un sujeto "civilizado". Pero los niños yo creo que son increíbles y su yo no les restringe nada: ellos son verdaderamente honestos, felices, aunque irreparablemente niños. No tienen barreras, todo lo dicen, y aunque eso claro que llega a ser perjudicial en algún momento, para mí, es lo mejor que podía existir en ese momento. Disfrutar.
3. Y creo que de ahí pudo venir este choquezote. (Ups...)
4. ¿De verdad necesitaba darme cuenta en que no debía de confiar en nadie, o es un signo normal de la vida? Los adultos parecen bastante "maduros" y curtidos, ¿que no eso debió de llegar con sus respectivos bajones de conciencia? ¿De un sentido de realidad? Yo creo que sí, por eso están muy apegados a la tierra. Por eso tienen experiencia. ¿Aunque qué puedo decir yo? He tenido de ésos, pero no me he "curtido" bien todavía. ¿Por qué? ¿Flojera? ¿Inmadurez? ¿Depresión? Quizá porque aprendí mal a ser feliz de niño, y ahora estoy pagando las consecuencias. ¿Será?
5. ¿No dijo Frd que el carácter se forma en la infancia? Si es cierto, hay otras cosas que se forman fuera del carácter. No sé, el razonamiento, los conocimientos, las experiencias, el proceso de regulación e interpretación de esas experiencias, bastante puede caber ahí. Ese molde es sólo un molde y sólo determina la figura pero no el contenido ni las manifestaciones de esa esencia del carácter, de ese filtro.
En fin. Todas estas expresiones raras las hago porque no sé qué otras palabras poner, creo que es por los libros que leo. Toda mi vida, ahora lo sé, se ha tratado de encontrar las palabras correctas, de tratar de llegar a la verdad, Y hay unas magas que lo hacen sin siquiera darse cuenta. Mientras yo, me doy cuenta de casi todo, o muchas cosas, pero no hago nada. ¿Qué es peor? ¿Ser la Maga o Holiveira? ¿Quedarse en la superficie, en donde tienes casi todo garantizado y más posibilidades de atrapar la felicidad porque no te preguntas por ella, o supuestamente llegar hasta el fondo del asunto, del Gran Hasunto, al conocimiento, quedándote nada mas ahí, en pleno reconocimiento? ¿Ves? Estos son los caminos que me he trazado en la vida, y no parece haber más excepto el de la muerte. Llega a tus propias conclusiones.
Esta necesidad de escribir, de vomitar, mejor dicho, es ridícula. Ya lo pensé hoy hace rato. No tengo confidentes, juicio, anclas, anzuelos, etcétera, que me saquen de este estado tan mío. ¿Aunque qué mas puedo pedir? De seguro tengo la idea equivocada de la libertad y la felicidad. De la vida en general. Y lo cubro todo con una sonrisa detrás de una pantalla. Pero dicen que de eso se trata. Tal vez Rayuela destruyó mi vida. Aunque podría también decirse que yo la destruí a ella.
En fin. Todas estas expresiones raras las hago porque no sé qué otras palabras poner, creo que es por los libros que leo. Toda mi vida, ahora lo sé, se ha tratado de encontrar las palabras correctas, de tratar de llegar a la verdad, Y hay unas magas que lo hacen sin siquiera darse cuenta. Mientras yo, me doy cuenta de casi todo, o muchas cosas, pero no hago nada. ¿Qué es peor? ¿Ser la Maga o Holiveira? ¿Quedarse en la superficie, en donde tienes casi todo garantizado y más posibilidades de atrapar la felicidad porque no te preguntas por ella, o supuestamente llegar hasta el fondo del asunto, del Gran Hasunto, al conocimiento, quedándote nada mas ahí, en pleno reconocimiento? ¿Ves? Estos son los caminos que me he trazado en la vida, y no parece haber más excepto el de la muerte. Llega a tus propias conclusiones.
Esta necesidad de escribir, de vomitar, mejor dicho, es ridícula. Ya lo pensé hoy hace rato. No tengo confidentes, juicio, anclas, anzuelos, etcétera, que me saquen de este estado tan mío. ¿Aunque qué mas puedo pedir? De seguro tengo la idea equivocada de la libertad y la felicidad. De la vida en general. Y lo cubro todo con una sonrisa detrás de una pantalla. Pero dicen que de eso se trata. Tal vez Rayuela destruyó mi vida. Aunque podría también decirse que yo la destruí a ella.
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