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extracción

cerrados vista ojos ennegrecida exhalo anhelo respiro oh, Deidad no conservar puedo mecánica despliegue aberturas grotesco promontorios compartimentos oh, Origen cuerpo  diste me hebra  pende  una de abarcar puedes  cómo honda digerir corpulencia grave gargantúa expulsadas reflujos evacuadas estructuras adentro afuera de para interiores oh, Tumba dime destino cuál mi es por qué extrae vibro muertos gravito cuerpos deformados entre no por qué arrancas me  ya el alma

ruinas diminutas

 ¿De verdad me abruma un insoportable sentimiento de culpa? ¿De verdad no puedo soportar mis impulsos destructivos? ¿De verdad no puedo hacerlos míos, ser responsable de ellos? ¿ Acaso no puedo reparar mi madre-objeto-ambiente destruido? ¿Acaso no hay un cauce para reparar y perdonar y regresar, por más torpe que sea?  Yazco en la habitación, manchado de todos mis males, y hago el esfuerzo por reconocerme. En el fondo, sé que estoy en cada una de esas manchas, como un punzante recuerdo, y quiero mirar hacia otro lado. El mundo me llena de vergüenza, el gigante que cargo a mis espaldas, el ilusorio mundo que mis ojos crean, como si quisieran enseñarme algo: mi propio fantasmal reflejo. ¿Qué he hecho más que este mundo? ¿Qué he hecho más que esta vida, esta carne, este fantasmal aliento? Todo se despedaza tan frágil como el viento, tan efímero como este polvo de los años transcurridos. Una vista añeja y un dolor añejo.  ¿Qué queda más que esta vida?

dolores

1. Me da vergüenza que no puedo dejar de masturbarme. Lo hago casi todos los días. Lo he hecho por años y sin nunca parar por mucho tiempo. Me da vergüenza que la gente se entere. Me da miedo lo que vayan a decir de mí. Me da miedo que vayan a herirme. 2. Me da miedo el tiempo que he desperdiciado. Los años de mi vida que he desperdiciado por razones estúpidas. Me da vergüenza mi edad. Me da vergüenza presentarme ante otros de mi misma edad sin ningún logro o mérito considerable. Me da miedo que vayan a herirme. 3. Me da miedo sentirme rechazado y excluido de los demás. Me da miedo la soledad. 4. Me da vergüenza mi inocencia y mi ingenuidad, y mi ignorancia de las cosas. Sobre todo de las cosas comunes y corrientes. Me da miedo lo que vayan a decir de mí. Me da miedo que vayan a burlarse. 5. Me da vergüenza mi cuerpo. Me da vergüenza y miedo que la gente vaya a burlarse y a rechazarme. 6. Me dan vergüenza mis dientes. Me da miedo que la gente vaya a hacer comentarios hirientes y br...

inmundicia

Te escribo sin saber qué decir. Pienso en mil cosas, en el futuro, en el pasado, en el fracaso, en cómo estarías sentada en esa silla frente a mí, con esa mirada penetrante y cautivadora, reservada y crítica, buscando tal vez un hilo conector, o el indicio de un simétrico patrón, en todo este caos que no dejo de balbucear ante tí. Soy un desastre humano, me digo, aunque trato de mantener la compostura y no dejarme llevar por la estupidez. Pienso que hay que ser justos, y tomar todo en su medida, pero el paso del tiempo me hace constar que esa no es más que una aseveración inútil, un principio abstracto, tierno y mentalista, casi patético, para aliviarme de una pizca de tensión y angustia inevitable. Con el tiempo se va, y viene, se va, y viene, en un ciclo inacabable de vaivenes. Pienso que es la incertidumbre propia de la existencia, o, al menos, de mi propia existencia, me digo, porque con el paso de los años has aprendido que no puedes aplicar tus propias reglas y “principios de fun...

cansancio

Trato de clamar por mi verdad trato de clamar por mi desvariada condición un agua ignota que me traga que me devuelve a la cuna y al inicio Voy desfilando por paredes viejas historias ya contadas caras ya cansadas de tardes grises, despojadas Qué es esto más que la verdad qué es esto más que el huracán  un silencioso asiento  de lo que he sido y seré, siempre Voy desfilando por paredes viejas casas empolvadas de tiempo y de agonía una vista simple, agua corriendo un piso sucio, una cama sola utensilios tan triviales La luz que entra me estimula altera mis sentidos, mi presencia, el presente Qué he hecho aquí más que pasar el tiempo Qué he hecho aquí más que pasar el tiempo Dan la hora maldita las cortinas surcan por el cielo la hora de la verdad como siempre se anuncia y como siempre llega en un silencio atroz, inquebrantable

an ideal

I write in an ideal world. An imaginary world. A world that can't exist. I write about people. About their lives and their deaths. About their homes and their children. The dogs and the birds and the sunsets.  I write about a world that has been denied to us. A world we claim and dream about.  But I open my eyes and see that that world was no world. I see only dust and spider webs. 

Cosas naturales

Nada me salva mas que pensar en estas cosas. Me veo, ya sea en el espejo o en mi mente, y no dejo de pensar en estas cosas.  El suicidio me ha salvado de alguna manera. Me ha revelado mi verdadero ser y mi verdadera cara, tras todos los engaños con los que he querido verme. Ya no me avergüenza esto, ahora no es más que sentido común. Estoy desesperado de confianza y seguridad. He inventado las más absurdas fantasías. He pasado mis días flotando sin ningún reparo en el tiempo o en el espacio, mucho menos en la gente. No me queda más remedio que escribir en esta habitación fría y desolada. Estoy harto de la soledad, aunque detesto la estupidez de las personas, no puedo perdonar ni pensar con más benevolencia. Quiero enemigos para destruir y princesas que adular. Reinos que explorar y conquistar. Esto es vulgarmente natural.